Salar de Uyuni

¡Ahoy! ¿Cómo va? Espero que muy bien y con ganas de adentrarse a la aventura en el Salar de Uyuni! ¡Vení, dale, viajá conmigo!

Único. mágico. imponente. Así lo defino yo principalmente. Maravilloso. Algo fuera de lo común en serio. Real y de ensueños. Creativo y celestial. El Salar de Uyuni es poderoso.


Comenzando desde Chile

Mi idea principal era quedarme en el pueblo de al lado del salar para arrancar desde ahí, yo estaba en el pueblo de Atacama, Chile, pero el día anterior advertí que el transporte no era de los mejores y que, además, en la zona había una fiesta por lo que no habría mucho transporte al día siguiente ya que la gente, beben mucho en estas ocasiones. Por eso también recomendaban no viajar en las líneas que si ofrecían servicio.

Por lo que la opción que me quedaba era contratar un tour desde mi ubicación actual. Salí a las apuradas a recorrer agencias. A último momento me decidí por una. Eran las 22.44 hs. y los negocios cerraban a las 23 hs. ¡justito! el tour comenzaba las 5 de la mañana del día siguiente.

El tour

Costaba de tres noches, (y cuatro días) en la que recorreríamos parte de la región de Potosí hasta llegar al Salar. Luego volveríamos al Pueblo de Atacama. Pasaron a recogerme al hostal y así al resto de mis compañeros de viaje en una combi. Llegamos a la frontera Chile-Bolivia y ahí nos dividieron en tres grupos para cada camioneta 4×4. Nuestro grupo de viaje era muy diverso había gente de Japón, Australia, España, Francia, Argentina y Chile.

Laguna Blanca

Entrando a Bolivia

Termas, Lagunas, Desierto de Dalí

Lo primero a hacer fue bañarnos en las aguas termales cerca de la frontera. Agradable parada. Después pasamos a ver maravillosas lagunas: Blanca, Verde y Colorada. Los cisnes se dejaban ver por aquellos paisajes hermosos. Por ahí también estaba pintado el Desierto de Dalí. Pasamos la primer noche en un hotel modesto pero lindo. Hasta jugamos un partido de fútbol, pero estábamos tan alto que no nos daba el cuerpo. Nos cansábamos en seguida. Nuestros guías llevaban bolsas con coca para mascar, caramelos de coca y varias formas más para contrarrestar el apunamiento.

(Si queres ver las precauciones que debes tomar en las fronteras terrestres dale click acá.)

Laguna Verde

Yo, pintada al óleo en el Desierto de Dalí

Geysers, Desierto de Siloli, Camino del Inca

Luego continuamos visitando los Geysers sol de Mañana. Allí hay unas termas en las que podes aventurarte a darte un baño. Yo lo hice y fue ¡una verdadera aventura! El agua estaba fría y afuera ni te cuento (fui en verano, Febrero) solo alcancé a tomarme una foto y salí. 🙂

También visitamos el famoso árbol de piedra, en el Desierto de Siloli; la Laguna Hedionda; el camino del Inca y otras lagunas altiplánicas. Almorzamos en el medio del campo, con un paisaje sin igual, la comida sabrosa, las llamas y vicuñas, en los alrededores. ¡Un espectáculo!

Árbol de Piedra

Hotel de sal en Colcha K

Llegando al hotel de sal para pasar la noche, nos detuvimos a ver una ceremonia de unos aldeanos quienes nos invitaron a unirnos. Solo pudimos ver el principio ya que nos teníamos que ir pero ¡prometía ser muy bueno!

Llegamos al hotel de sal. Se llama así justamente porque está todo echo con bloques de sal. A la noche nos distendimos un ratito con unas cervezas lugareñas, variadas y sabrosas. A la mañana siguiente tempranito, tipo 5 am, iríamos al salar. La noche estaba preciosa, miles de estrellas, pero claro, vinieron las nubes y llovió. Los truenos se veían de maravilla.

El Salar de Uyuni

Al día siguiente y con sueño nos dirigimos al salar. Los guías nos jugaron una mala pasada. Nos dijeron que como había llovido era muy difícil que llegáramos al lugar, que no se sabía si el efecto característico se podría ver.

Llegamos de noche para ver el amanecer, pero estaba muy nublado. Así que al sol no lo pudimos ver salir. Estábamos algo desmotivados/as. Para colmo, bajarnos de las camionetas tan temprano y con frío no era alentador. Digo esto porque había como un centímetro de agua, debíamos bajarnos descalzos o en ojotas ya que la sal es destructiva. Ojotas, ¡el agua estaba heladísima! como de deshielo. Y no se veía el efecto que recordaba haber visto en fotos. Estaba desilusionada.

Llendo a Colcha K

Pero me dejé llevar y de a poco el cielo se fue despejando y la magia comenzó a aparecer. El lugar es único. Esa inmensidad de sal reflejando el cielo en el piso te da una sensación a asombrosa, a caminar por el cielo, a confundirte con tu propio reflejo. Uno se convierte en niño y comienza a jugar. Las fotos creativas abundan. Las sonrisas, la imaginación. Increíble. Porque no hay muchos lugares como este. Porque la naturaleza te sorprende, porque los ojos se engalanan.

Desayunamos en esa postal sin fin, el agua ya no estaba helada o no nos importaba. Disfrutábamos de la compañía y la soledad que ese lugar nos transmitía.

Para terminar el tour pasamos por el cementerio de trenes que tiene una historia particular sobre Butch Cassedy and The Sundance Kid.

Regreso (fin del tour)

Emprendimos la vuelta divididos en 2 grupos. Paramos en el camino para dormir en un hotel y luego, volvimos directamente al pueblo de Atacama. La vuelta fue larga pero teníamos lo vivido encima.

Prácticamente todos los tours son lo mismo y, pesos más pesos menos, también cuestan lo mismo. El tour es una buena opción sino tenes vehículo propio. Ellos saben donde ir y como moverse. Ah, pagué en dólares (efectivo) y me hicieron un descuento (para que lo tengas en cuenta).

Gente, 100% recomendable. definitivamente tienen que ir. Yo por supuesto que volveré por más. Son esos lugares especiales que no se repiten mucho. Y de paso cañazo, cruza a las Salinas Grandes de Jujuy, en Argentina, que también te va a encantar.

Laguna altiplánica

El Camino del Inca

Desierto de Siloli

(Si querés saber las generalidades de Bolivia dale click acá)

Asique ¡Ánimo! ¡A viajar! y a recordar que viajar es estudiar, es aprender y conocer, es magia, es terapia, ¡viajar es todo! ¡¡¡A disfrutar!!!

¿Tenes dudas? ¿consultas? ¡Pues acá estoy! ¡escribime! ¡Nos vemos en la próxima aventura! y no se olviden: ¡viajar fortalece!

¡Abur! y gracias por permitirme compartir esto con ustedes 🙂

Saludos con hermosa energía 😊


viajera cósmica

Hola! Soy Lu de la Patagonia Argentina. Soy esa que viaja para aprender, para conocer, para disfrutar. Soy esa que se inspira del mar, de la montaña, de cada ciudad y cultura. Más sobre mi en la pagina de Inicio.

2 comentarios

Sol · 30/04/2020 a las 1:11 am

qué bello lugar!! En qué fecha viajaste? se recomienda alguna época del año en particular para ir?

    viajera cósmica · 30/04/2020 a las 2:06 pm

    Hola! se puede visitar durante todo el año. Para ver mejor el efecto espejo hay que ir en el periodo de fines enero a marzo, en épocas de lluvia (yo fui en febrero). Pero a veces es difícil el acceso si el salar se inunda mucho. Todo depende del clima. Lo bueno es que es verano y no hace mucho frío. Si vas de junio a septiembre, será invierno, sin embargo en este periodo el cielo esta despejado y luminoso, ideal para sacar buenas fotografías. Si vas en abril / mayo es temporada baja, ergo, no hay tantos turistas, los hoteles y excursiones pueden ser un poco más económicos. gracias por comentar! 🙂

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