Merzouga – Marruecos

¡Ahoy! buenas! ¿Cómo va? Merzouga es un pueblito en el Erg Chebbi, a orillas del Desierto del Sahara al que vas, más que nada, para experimentar la vida en el desierto. Una aventura de esas que son únicas y que no te podes perder. ¡Alucinante! 

Merzouga está ubicado al sureste de Marruecos a 20 km del límite con Argelia. Se encuentra a casi 340 km de Fes y a unos 560 km de Marrakech. Desde estas 2 ciudades se suele ir en tour, o quedarse en las cercanías, para vivir la experiencia del desierto cálido más grande del mundo. Yo fui desde Fes, junto con otros 2 viajeros que encontré en el hostel, en un bus nocturno (desde las 23 hs hasta eso de las 6.30 am.) el viaje estuvo bien.

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Hospedaje y tours por Merzouga

En cuanto al hospedaje, podes elegir diversos alojamientos, yo fui a un hostel, Le Gout du Sahara, allí nos atendieron de maravilla. Generalmente la etnia bereber, quienes habitan la zona, son personas serviciales y amables. También podes optar por hoteles o Kasbahs con piscina que son una gran experiencia. Eso sí, es más caro. Busca y compara acá.

En el desierto vas a  poder hacer diferentes tours, los hay en 4×4, quads, motos, andar en dromedario, hacer sandboard y otras actividades. Recorrer los pueblos aledaños, como Khamlia, donde reside la ética gnawa, no más de 400 personas descendientes de esclavos quienes destacan por el ritmo musical homónimo

Erg Chebbi

Un erg es una región arenosa de un desierto. El Erg Chebbi, traducido como la “pequeña duna” es uno de los erg subsaharianos en Marruecos. Mide 22 km de largo (de norte a sur) por 5 de ancho y sus dunas más altas miden 150 metros. Los poblados más concurridos por los turistas de esta zona son Merzouga y Hassi-Labiad. Es de fácil acceso a las dunas por lo que es el erg más concurrido de Marruecos. Otro erg del desierto es el Erg Chigaga, que está a unos 400 km al sur del Erg Chebbi por carretera. A él podes ir desde Zagora, otro destino turístico para conocer.

En contraste, hay otro tipo de desierto que suelen ser sin arena y empedrados, las denominadas hamadas o reg. Cerca del Erg Chebbi podes encontrar uno en el que algunos turistas alquilan bicis para recorrer el lugar. Hay un lago con flamencos a pocos kms.

Bandera del pueblo Bereber (Amazigh)

 Merzouga

Llegamos y comenzamos a sudar. si, es así en verano. Dejamos nuestras mochilas en el hostel y nos fuimos a recorrer. 

Merzouga es un pueblo chiquito con muy pocas casas, lo que lo hace más interesante. Estábamos por la calle principal y nada se veía en ella. Hay que aclarar que en verano durante el día es difícil ver a alguien por el tremendo calor que hace. Algo así me pasó en Luxor, Egipto, nadie sale por el calor y a la noche la ciudad se aviva.

Subiendo Las dunas

Caminamos un trecho y llegamos al Erg. Pfffffff ¡derroche de naturaleza! ¡Qué belleza! La arena caliente y blanda bajo nuestras zapatillas nos hacía difícil la caminata. Llegamos a los pies de las dunas y obvio que comenzamos a ascender. ¡Queríamos llegar a la cima! subíamos y subíamos pero parecía como que no avanzabamos y que estábamos siempre en el mismo lugar. El calor envolvía, el agua que bebíamos iba disminuyendo pero nuestras ganas crecían. Ya se había convertido en un reto. Cuando alguno desistía y parecía plantar bandera, otro se envalentonaba y persistía, entonces seguíamos todos un poco más y un poco más, hasta que en verdad ¡llegamos! ¡Qué alegrón! te juro. Estar en la punta de la duna es alucinante. ¡de película! Me sentía como en la película “Lawrence de Arabia”!

Después volvimos al hostal y nos estaban esperando para comer. La comida en Marruecos es ¡riquisima! cocinaron para todos. A la noche fuimos testigos de ¡una tormenta en el desierto! Fue increíble. Salimos un ratito a verla y era una arenosidad y truenos mezclados ¡De no creer!

Al día siguiente salimos a una excursión por el desierto.

Desierto de Merzouga

Lo primero que hicimos fue ir a buscar los dromedarios. Otra aventura sorprendente, salvo que la condición en que tienen a los animales, algunas personas, no es de lo mejor. Lamento que eso suceda y presto cada vez más atención sobre el cuidado de los animales antes de aventurarme a alguna actividad que los involucre.

Anduvimos algo así de 1,30 hs.  en dromedario adentrándonos al desierto, tratando de encontrar diferentes especies de aves y otros animales e insectos. Yo quería ver alguna serpiente pero no tuve el placer. Llegamos a la jaima (o haima), es decir, una carpa para dormir en el desierto, dejamos las cosas y nos fuimos a las dunas. Allí nos divertimos un poco haciendo sandboard mientras nos preparaban la comida.

La noche en el desierto

Es interesante ver el anochecer y amanecer en el desierto. Primero comenzaron los tambores, la ronda de jambas y otros instrumentos. Un ritmo armonioso y pegadizo. Ali, Hassan y el resto de los guías se portaron de 10, muy buena onda. Luego se hizo la noche y aparecieron una enorme cantidad de estrellas. Algo que solo se puede contemplar en la lejanía de toda contaminación lumínica. Se veían perfectamente las estrellas fugaces, los satélites ¡todo! Un cielo estrellado único. La brisa cálida acariciandonos y la arena suave. ¡Qué más! reflexiones y emociones se apoderaron de mi. Una inmensidad, una paz, una alegría, ¡felicidad!

Alí nos llevó a las dunas y allí nos enterró en la tierra por unos minutos. Es una costumbre que se suele hacer porque parece que tiene efectos curativos aunque se debe hacer con cautela porque pueden producirse quemaduras. Nosotros estábamos de noche y la arena no estaba caliente.

Dormimos afuera de la jaima sobre un colchón bajo el manto de estrellas y Alí nos despertó para ver el amanecer. Ppfffffffffff. ¡no te lo puedo explicar! tenes que vivirlo. Es mágico.

Después desayunamos y emprendimos la vuelta. Me quedé con ganas de más pero volveré. A la tarde decidimos ir a una piscina de un hotel en cual por un precio razonable nos dejaron bañarnos. una tarde fantástica.

Después me aventure con otros viajeros en un auto hasta Marrakech. pasando por la garganta del Todra, otro imperdible.

Algunos consejos para ir a Merzouga y el Desierto

Lo primero que tenes que saber es que hace calor. mucho. Claro, estamos en el desierto pero hace más calor del que uno se imagina. La hidratación en todo momento es de suma importancia, al igual que el cuidado del sol y la época de visita también. Yo fui en pleno verano (junio) y te digo que no es buena idea. Las temperaturas oscilan entre los 40 a 45 grados. Conviene ir entre octubre y febrero que no sufris tanto el calor.

Otro dato a tener en cuenta es que muchos hacen el tour al desierto desde Fes pero yo te digo que es más emocionante y aventurero quedarse en Merzouga unos días para vivir la experiencia desde allí. Mi opinión. Hay hoteles con pileta, muy lindos y bañarse en el desierto con las dunas alrededor y el calor del desierto es magnífico.

Lleva calzado cómodo y algunos caramelos o dulces para la presión.

Cuanto más temprano a la mañana salgas a recorrer, mejor porque a la tarde es muy caluroso. Y después salir a la tardecita para ver el anochecer también es muy lindo.

Así que ¡Ánimo! ¡A viajar! y a recordar que viajar es estudiar, es aprender y conocer, es magia, es terapia, ¡viajar es todo! ¡¡¡A disfrutar!!!

¿Tenes dudas? ¿consultas? ¡Pues acá estoy! ¡escribime! ¡Nos vemos en la próxima aventura! y no se olviden: ¡viajar fortalece!

¡Abur! y gracias!

Saludos con hermosa energía 😊


viajera cósmica

Hola! Soy Lu de la Patagonia Argentina. Soy esa que viaja para aprender, para conocer, para disfrutar. Soy esa que se inspira del mar, de la montaña, de cada ciudad y cultura. Más sobre mi en la pagina de Inicio.

2 comentarios

Elena · 22/01/2021 a las 10:56 pm

Me encantaria ir al desierto! eres muy afortunada

    viajera cósmica · 26/01/2021 a las 10:36 pm

    Gracias Elena! me siento afortunada, si!!! vos también podes serlo! animate!:) Saludos!

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